Pues bien, el otro día estaba comprando en Fakta como de costumbre, cuando veo que entra un vagabundo, se dirige inmediatamente a una esquina, con la determinación de aquél que recorre el mismo camino diez veces al día, y saca cuatro tercios de cerveza de una caja. Inmediatamente supe lo que significaba: mi búsqueda había terminado. Me acerqué y efectivamente, allí estaba: Dansk Pilsner.
2.25 coronas el tercio, 30 céntimos según un conversor de divisa. Curiosamente, cuesta lo mismo que una manzana en el mismo supermercado. ¿Significa eso que la cerveza cuenta como fruta?
No he podido encontrale ninguna pega: después de beberla, conservo la vista y nada me hace pensar que vaya a convertirme en hombre lobo. Y encima, en botella de cristal, para quedar como un señor. Dansk Pilsner, presiento que éste es el comienzo de una hermosa amistad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario